Actualización de mi cartera de CEFs: resultados reales en 2026
Quince meses después de mi primer artículo sobre CEFs, reviso las 16 posiciones de la cartera: más de 5.700€ en dividendos cobrados este año, dónde he movido capital este verano y qué riesgos vigilo de cerca.
El bono americano a 30 años lleva meses por encima del 5%. Los mercados oscilan entre la expectativa de bajadas de tipos y el miedo a que la inflación no ceda del todo. En ese contexto de tipos altos y volatilidad renovada, mis CEFs han seguido haciendo lo que se supone que deben hacer: generar caja mensual, sin interrupciones, aunque algunos NAVs acusen la presión.
Hace poco más de un año publiqué Mi cartera de CEF. En aquel momento los Closed End Funds eran un instrumento prácticamente desconocido en la comunidad inversora española. Aunque hoy cada vez más inversores los conocen, siguen siendo un producto desconocido, que además no es fácil de adquirir en Europa.
Esta actualización tiene dos objetivos: revisar el estado actual de mis posiciones con datos a primeros de agosto de 2026, y contar cómo he movido el capital dentro del bloque CEF tras revisar los descuentos sobre NAV de varias posiciones.
Si partes de cero, te recomiendo leer primero el artículo original, donde explico las características generales de los CEFs (apalancamiento, distribución, NAV).
Por qué sigo teniendo CEFs
Mi tesis no ha cambiado desde marzo de 2025. Veo los CEFs como una forma eficiente de acceder a estrategias que no podría implementar por mi cuenta: deuda corporativa high yield gestionada activamente, préstamos a tipo variable, convertibles, infraestructuras globales. Son los bloques de renta fija y crédito de la cartera.
Lo que sí ha cambiado es el contexto. Con el bono americano a 30 años por encima del 5%, la competencia entre los CEFs y la renta fija tradicional es real. He revisado cada posición bajo esa lente: ¿sigue justificándose el diferencial de yield respecto a un bono del Tesoro? En la mayoría de los casos la respuesta es sí, sobre todo cuando el RoC entra en la ecuación fiscal.
Los CEFs de renta fija sufren por dos vías cuando los tipos suben: primero, el valor de sus bonos cae (relación inversa entre precio y tipo); segundo, la mayoría usan apalancamiento —piden prestado a corto para invertir a largo— y cuando los tipos a corto suben, ese coste de financiación comprime el diferencial. El resultado es un NAV más bajo y, en consecuencia, un precio de mercado más bajo. No es deterioro crediticio; es matemática de renta fija. El income no ha desaparecido: sigue llegando mensualmente.
Aquí conviene no mezclar los dos tramos de la curva. La Fed ya ha recortado el tipo de referencia a corto (3,50-3,75% en agosto de 2026, frente al +5% de hace un año), y ese alivio sí beneficia el coste de apalancamiento de los CEFs. Pero el bono a 30 años sigue por encima del 5% pese a esos recortes, lo que sugiere que el mercado no está descontando una bajada sostenida en el tramo largo —más bien una prima de plazo elevada, ligada a inflación persistente o a la percepción de riesgo fiscal—. Si los tipos llegaran a relajarse, los NAVs de los CEFs de renta fija se beneficiarían por partida doble, pero no es el escenario que reflejan hoy los precios del bono largo.
La cartera a primeros de agosto de 2026
Los CEFs representan el algo más del 13% de la cartera total. En conjunto han generado €5.746 en dividendos entre enero y agosto de 2026. Proyectado al año completo, la cifra se sitúa en torno a €9.700 brutos.


1. Renta fija y Crédito 🧱
Es la categoría más numerosa. Agrupa los fondos que me dan exposición al mercado de deuda: bonos high yield, préstamos a tipo variable, deuda estructurada y convertibles.
HYT (BlackRock Corporate High Yield Fund) sigue siendo mi posición de crédito "pura". BlackRock gestiona activamente una cartera de bonos por debajo de grado de inversión, con especial atención a los fallen angels: bonos que han perdido su rating de inversión (Investment Grade) pero mantienen fundamentales sólidos. La posición sigue en ligeras pérdidas en su valor, lo cual es predecible dado el entorno: HYT usa apalancamiento en torno al 30% de su cartera, lo que amplifica en ambas direcciones. Cuando los tipos subieron, el valor de los bonos subyacentes cayó y el coste de ese apalancamiento aumentó —doble presión sobre el NAV—. No hay deterioro crediticio en la cartera; la pérdida es de valoración, no de impago. Los €384 de dividendos cobrados en lo que va de año —con un yield estimado del ~13% sobre precio de mercado— justifican mantener la posición mientras la calidad crediticia de la cartera se mantenga sana.
DSU (BlackRock Debt Strategies Fund) combina préstamos sénior con high yield, funcionando como puente entre las dos subcategorías. Sigo considerándolo el más conservador del grupo de crédito, y es el que menos me preocupa en términos de sostenibilidad de la distribución.
EFT (Eaton Vance Floating Rate Income Trust) invierte en préstamos a tipo variable. Cuando los tipos estaban subiendo era una de mis posiciones favoritas. Ahora, con tipos que podrían empezar a bajar gradualmente, es la que más vigilo. He reducido mi exposición respecto al artículo original (vendí parte de XFLT) y tengo las aportaciones paradas en esta subcategoría.
PTY (PIMCO Corporate & Income Opportunity Fund) sigue siendo el más sofisticado de todos: PIMCO gestiona una cartera global que rota libremente entre sectores de renta fija según sus perspectivas macro. Cotiza habitualmente con prima sobre NAV —lo que significa que pagas más de lo que vale la cartera subyacente— pero su historial de distribuciones justifica esa prima para mí. Es, además, la posición donde más he movido capital este verano: tras revisar en julio el descuento actual frente a la media de 52 semanas de mis cuatro CEFs "candidatos" (GOF, PTY, GAB y AVK) para desplegar liquidez, decidí destinar la mayor parte a PTY —200 acciones adicionales— por ofrecer un buen gap de valoración con menos riesgo idiosincrático que GOF. En lo que va de año ha generado €337 en dividendos.
2. Ingresos Multiactivos 🎯
CHY (Calamos Convertible & High Income Fund) es el "camaleón" de la cartera. Invierte en bonos convertibles que participan del alza de la renta variable mientras mantienen el suelo de la renta fija. No es renta fija pura ni renta variable: es la bisagra entre las dos categorías. En el entorno volátil de 2025-2026 ha funcionado bien, con €375 en dividendos en lo que va de año.
AVK (Advent Convertible and Income Fund) de Guggenheim implementa una estrategia híbrida entre convertibles y high yield. Es el complemento natural de CHY, con un perfil algo más agresivo. Formaba parte de los cuatro candidatos que revisé en julio para desplegar liquidez, pero al final no amplié: su gap de valoración era el más ajustado de los cuatro (descuento actual próximo a su media de 52 semanas), así que preferí concentrar el capital en PTY y GAB. He obtenido €381 de dividendos en estos meses.
GOF (Guggenheim Strategic Opportunities Fund) es el mayor generador de dividendos de toda la cartera: €964 en lo que va de 2026, la cifra más alta de todo el bloque CEF. Es también la posición con mayor pérdida latente, lo que refleja la presión que los tipos altos han ejercido sobre su NAV. Es, paradójicamente, la que tenía el mayor gap de descuento de los cuatro candidatos que revisé en julio —pero también el riesgo más concreto. Hay tesis bajistas que sitúan la cobertura de su NII (Net Investment Income: los intereses cobrados sobre la cartera menos gastos operativos del fondo, la métrica que determina si una distribución es sostenible) en solo ~33%, lo que dejaría abierta la puerta a un recorte en los próximos 12-24 meses. No es un dato unánime: otra lectura, sumando todas las fuentes de ingreso del fondo, eleva esa cobertura a ~70%. Dado que es un dato complejo de verificar, decidí no ampliar al ser ya la posición más grande.
Tengo que ser honesto sobre GOF: la posición está en pérdidas pero los dividendos recibidos durante todo el tiempo que la llevo en cartera compensan ampliamente esa pérdida.

3. Infraestructuras, REITs y Utilities 🏗️
ASGI (abrdn Global Infrastructure Income Fund) invierte en infraestructura global: utilities, transporte, comunicaciones. Sigue siendo una de las posiciones con mejor performance de toda la cartera CEF y continúa generando distribuciones mensuales estables. Los €306 de dividendos en lo que va de año son sólidos para su tamaño.
DNP (DNP Select Income Fund) es el fondo más "aburrido" de la cartera en el buen sentido: utilities y energía, distribución mensual consistente, bajo drama. €257 en dividendos. Exactamente lo que espero de esta categoría.
UTF (Cohen & Steers Infrastructure Fund) es una incorporación posterior al artículo original. Cohen & Steers tiene una reputación sólida en infraestructuras y REITs; este fondo me da una exposición complementaria a ASGI con un perfil más orientado a Norteamérica.
IGR (CBRE Global Real Estate Income Fund) da exposición a REITs globales. El inmobiliario ha sufrido en el entorno de tipos altos, pero IGR ha aguantado bien, incrementando su precio en el año, y los €451 de dividendos es el importe más alto de la categoría. Es también un fondo muy sensible a los movimientos de tipos.
RLTY (Cohen & Steers Real Estate Opportunities and Income) complementa a IGR con una aproximación más flexible entre deuda y equity inmobiliario. Con €199 en dividendos YTD refleja la misma presión sectorial: el inmobiliario sigue penalizado por los tipos altos. Lo mantengo porque el perfil mixto deuda/equity le da más amortiguación que un fondo de REITs puro si el ajuste de tipos llega más tarde de lo esperado.
4. Estrategia de Opciones sobre Índices 📊
ETV (Eaton Vance Tax-Managed Buy-Write Opportunities Fund) implementa una estrategia covered call sobre el S&P 500 y el NASDAQ 100. Compra acciones, vende opciones call sobre ellas y cobra las primas como distribución. El resultado es un yield atractivo a cambio de limitar el potencial alcista. Con €344 en dividendos en lo que va de año cumple exactamente su función.
QQQX (Nuveen NASDAQ 100 Dynamic Overwrite Fund) hace lo mismo pero centrado en el NASDAQ-100. Es el que más se ha beneficiado del rebote tecnológico de estos meses en su apreciación y ha distribuido €359 en dividendos. Es la prueba de que en mercados con fuerte impulso alcista, los CEFs de covered calls sí pueden dar tanto yield como apreciación.
5. Value Investing 💎
GAB (Gabelli Equity Trust) aplica la metodología "Private Market Value" de Mario Gabelli: busca empresas infravaloradas con potencial de revalorización, con especial atención a situaciones de M&A, escisiones y reestructuraciones donde el mercado cotiza por debajo de lo que un comprador estratégico pagaría. Las principales posiciones del fondo reflejan ese sesgo: Berkshire Hathaway lidera la cartera (~10%), seguida de compañías de medios y telecomunicaciones como Liberty Media y Charter Communications, industriales como CNH Industrial y Stellantis, y algunas posiciones en defensa y consumo. Es un fondo concentrado —las diez primeras posiciones suelen representar el 30-35% del NAV— con bajo turnover y un sesgo marcado hacia empresas con ventajas competitivas en sectores con barreras de entrada.
Junto a PTY, es la otra pata de la ampliación de este verano: tras revisar en julio su gap de descuento frente a la media de 52 semanas, decidí destinar aquí el resto de la liquidez —amplié la posición casi un 80%—. GAB era el único de los cuatro candidatos que no es un CEF de crédito, así que la ampliación también funciona como diversificador dentro del bloque CEF. Con €240 en dividendos YTD, es la posición más tranquila de toda la cartera CEF.
6. Crédito Privado — BDCs 💼
PBDC (Putnam BDC Income ETF) es un ETF activo, no un CEF en sentido estricto, pero lo incluyo aquí porque su mecánica de ingresos es la misma: invierte en un universo de BDCs (Business Development Companies) cotizadas —Ares Capital, Blue Owl, Hercules Capital— y redistribuye sus dividendos. Entré en PBDC porque los BDCs invierten en deuda privada a empresas medianas, casi siempre a tipo variable vinculado al SOFR (Secured Overnight Financing Rate: el índice de referencia del mercado interbancario en dólares que sustituyó al LIBOR en 2023), y cuando el SOFR estaba por encima del 5% esas empresas generaban ingresos extraordinarios sin cambiar nada en sus carteras: cada subida de tipos añadía puntos básicos directamente a su cuenta de resultados. Me pareció la forma más eficiente de acceder a ese universo sin tener que analizar decenas de BDCs individualmente.
Ese viento de cola ya no existe. Desde que la Fed empezó a recortar tipos, el SOFR ha caído hasta el entorno del 3,6% y los tipos medios de los préstamos en cartera llevan meses comprimiéndose. El efecto se hizo visible en abril de 2026: PBDC recortó su distribución un 14%, hasta $0,71 por acción —el pago mensual más bajo de su historia—. La razón es estructural: la distribución tiene un componente base cubierto por el NII (Net Investment Income: los intereses cobrados sobre los préstamos menos gastos operativos del fondo) y un suplemento variable ligado a la amortización anticipada de préstamos (prepayments), que se contrajo en el cuarto trimestre de 2025. Los €534 de dividendos que llevo cobrados en 2026 reflejan ya parcialmente ese recorte.
Sigo teniendo PBDC en cartera, con la expectativa recalibrada. El nuevo nivel de $0,71 tiene más margen de sostenibilidad, pero cualquier bajada adicional del SOFR lo presionaría de nuevo, y lo tengo asumido. Lo que me hace quedarme es que sigue siendo la forma más sencilla de estar en crédito privado diversificado —25 BDCs en un solo ticker— sin dedicar horas al análisis de cada uno.
Hay un segundo riesgo que no quiero ignorar: la calidad crediticia de las empresas en cartera. Durante el período de tipos bajos, los BDCs prestaron activamente a software B2B —especialmente SaaS— que ahora ve comprimidos sus márgenes por la IA (herramientas que antes requerían suscripción se resuelven con modelos de lenguaje). En un préstamo privado no hay mercado secundario líquido donde salir: si el prestatario se deteriora, el BDC reestructura o provisiona. Las tasas de no-acumulación (non-accrual) subieron en la industria durante 2025, y aunque PBDC invierte en los BDCs más grandes y diversificados —Ares, Blue Owl, Hercules— el riesgo existe. Lo monitorizo junto al SOFR: si los non-accruals siguen subiendo, sería señal de reducir antes de que se refleje en el NAV.
Los números después de quince meses
El artículo original terminaba con un ejemplo teórico: una cartera de €10.000 equiponderada en todos los CEFs generaría ~€1.000 brutos anuales. Los datos reales, quince meses después: mi cartera CEF actual (€93.316) ha generado €5.746 en dividendos entre enero y el 10 de agosto de 2026, proyectados a ~€9.500 brutos al cierre del año. La mayor parte llega mensualmente, lo que facilita la reinversión continua.

El rendimiento sobre el precio de adquisición es positivo incluso en las posiciones con PnL negativo: los dividendos cobrados desde que tengo cada una superan las pérdidas latentes en todos los casos, excepto en GOF, donde la pérdida es significativa aunque compensada por años de dividendos cobrados. Y el 13% de exposición CEF sigue siendo, con diferencia, el bloque de la cartera que más ingresos genera en términos absolutos: las acciones DGI aportan más crecimiento a largo plazo, los CEFs hacen el trabajo pesado de generar caja mensual ahora.
Mis conclusiones, con estos datos delante, son las mismas de hace quince meses con algunos matices:
- El entorno de tipos altos ha presionado los NAVs de los CEFs de renta fija, pero los yields siguen justificando la posición.
- No toda oportunidad de descuento merece capital: revisar el gap frente a la media de 52 semanas junto al riesgo específico de cada fondo (cobertura de NII, apalancamiento) es lo que me llevó a ampliar PTY y GAB este verano, y a dejar a un lado GOF y AVK pese a sus descuentos.
- La gestión activa y la monitorizaañádeloción del descuento/prima siguen siendo esenciales. No son instrumentos para comprar y olvidar.
Si tienes preguntas sobre alguna posición, las respondo en comentarios. Tengo resueltas las cuestiones fiscales, incluyendo cómo funciona en España la tributación del RoC (Return of Capital) en Declaración IRPF con Interactive Brokers - Dividendos y doble imposición ~2025~.
Disclaimer: Este artículo es únicamente con fines informativos y educativos. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta de ningún valor. Invierte siempre según tu propio criterio y perfil de riesgo.